Concierto de Año Nuevo: toda una lección de management.

En la mañana de resaca del 1 de enero, la cita ineludible es ver la transmisión en directo del Concierto de Año Nuevo desde Viena. Una inyección de energía a través de valses, polkas, marchas y piezas bastante populares, inmejorablemente interpretadas por la Filarmónica de Viena. Este año, al frente estuvo George Prêtre, de 85 años, que volvió a batir su propio récord de hace dos años como director de más edad dirigiendo este mismo concierto.

Al observar al Maestro Prêtre y sobre todo al escuchar el resultado de su dirección, uno no puede más que pensar: qué lección de management! Todos los elementos/ingredientes/recetas de las teorías más actuales sobre liderazgo sintetizadas en un maravilloso ejemplo.

Tomemos como referencia el modelo de Liderazgo Situacional, desarrollado por Ken Blanchard, uno de los “gurúes” de las teorías sobre liderazgo. Este modelo debe su nombre a que el estilo de liderazgo adecuado dependerá de la situación en que se encuentre el grupo liderado. No existe un tipo de liderazgo “mejor” o “peor” sino que se adecuará a la situación del grupo, entendiendo como tal el grado de madurez del mismo: la capacidad, disposición y habilidad para llevar a cabo determinadas tareas.

En pocas palabras, Blanchard habla de dos dimensiones básicas del liderazgo: el comportamiento orientado a tarea (conducta de dirección) y el orientado a relación (conducta de apoyo socioemocional). A medida que aumenta el grado de madurez del grupo, o simplemente de un subordinado, el tipo de liderazgo debería cambiar, pasando por las etapas de Instructivo (énfasis en la tarea), Persuasivo (énfasis en la tarea y en la relación), Participativo (énfasis en la relación) y finalmente Delegatorio (poco énfasis en ambas). En este último estado, el líder se reserva para sí mismo la menor cantidad posible de decisiones.

Está claro que George Prêtre se encontraba en esta última situación, dirigiendo un grupo maduro, con alta capacidad y motivación para llevar adelante su tarea. Músicos muy buenos, con excelentes instrumentos y con la partitura ya escrita y aprendida. ¿Cuál ha sido entonces la función del director, cuáles son las decisiones que se ha reservado, cuál ha sido su aporte?

Prêtre ha consensuado previamente los objetivos y la estrategia: ha establecido durante el trabajo de ensayos, junto a sus músicos, el resultado deseado, la expresión final, las inflexiones necesarias. Ha sabido armonizar el talento de su equipo, integrando las diferencias de cada instrumentista para sacar el mayor provecho del conjunto. Ha tenido la cualidad principal que tiene que tener un dirigente: ha sabido escuchar y les ha transmitido en una forma eficaz las indicaciones necesarias. Ha hecho sentir a cada miembro de su equipo la importancia y el rol que ocupa cada uno. En definitiva: ha hecho una retroalimentación de la propia energía proveniente de la orquesta, su equipo. Ha sido su reflejo. Por lo tanto, ha sido también su Coach.

Prêtre no utiliza siquiera la batuta en muchas de las músicas que dirige. Sus manos y sus expresiones faciales y corporales son sus instrumentos de trabajo. Diría más: es su personalidad su principal herramienta.

Les invito a ver el video que he seleccionado del concierto: es interesante ver cómo en los primeros compases hace muchos movimientos con las manos, insuflando sobre todo el carácter de la obra, para luego ya dejar que la orquesta “vaya sola” y apenas dar indicaciones, hasta el final, donde parece que les exclamara “¡¡vamos, vamos..!!!”. Es como si diera ese primer empuje a un coche para que arranque y marche ‘sólo’ (pero guiado) y realice la maniobra de aparcamiento final con maestría.

La evolución del management durante los últimos 30 años es elocuente acerca de las cualidades requeridas para dirigir un equipo: de la era del poder técnico encarnado por los ingenieros, hemos pasado a la gestión de los economistas y financieros y cada vez más aparece como necesaria la aptitud para comunicar, motivar y guiar, como nos lo demuestra este señor de 85 años dirigiendo  un ‘equipo’ de 100 de los mejores músicos del planeta, que dicho sea de paso, han sido quienes le han elegido para dirigir el concierto. De más revelador.

Alguien podría pensar, que el resultado tendría que ser obvio con un equipo de profesionales como éstos y tocando obras no demasiado complejas. Tenemos ejemplos muy flagrantes de que esto no es así. Baste con preguntarlo al Real Madrid: ¿Cómo se explica que el equipo de fútbol con más estrellas por m2 de césped haya perdido contra un cuadro de 2da división por goleada? Pero eso será cuestión de análisis de algún próximo post.

Por ahora, mi recomendación a managers y dirigentes: hay que ir más a oír y ver música sinfónica.

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6 Responses to “Concierto de Año Nuevo: toda una lección de management.”

  1. Hola Fernando
    Lo primero felicitarte por tu interesante inicio bloguero, en cuanto mande este comentario me suscribo.
    Fíjate que estos días estoy leyendo un libro que también conecta el desarrollo del potencial personal/profesional con la dirección de orquesta.
    Creo que te puede interesar. Se llama El arte de lo posible y los autores son Benjamin Zander (Director de la Orquesta Filarmónica de Boston) y su esposa Rosamund Stone Zander (terapeuta familiar y pintora).
    Buena suerte con esta aventura
    Un abrazo desde Sevilla

    • Hola José Luis, bienvenido y gracias por tus palabras! Conozco algo de Zander a través de Juan Vera (Jornadas de Coaching en Barcelona). Es muy interesante. No conozco su libro.. ya me comentarás!
      Un fuerte abrazo.

  2. Inma dice:

    Fernando me ha gustado tu post y como siempre… he aprendido, Gracias!. Me ha hecho recordar lo que me contaba un director mío que decía que hay profesionales que sirven para tocar en una filarmónica, mientras que otros sirven para tocar en una banda de jazz, ambos hacen música, pero para tocar en uno u otro se requieren actitudes diferentes, que no habilidades.
    Saludos

    • Hola Inma, bienvenida!! En principio estoy de acuerdo con tu director, entiendo lo que quiere decir. Lo que pasa es que se mezclan conceptos comparando lenguajes musicales diferentes y eso puede no ser tan acertado. Más allá de la necesidad de improvisar o adaptarse a una partitura, también intervienen las habilidades: a la hora de ser solista o acompañante. Así como hay jugadores que hacen goles y otros defienden o hacen paradas.. En un equipo todos cuentan! Un abrazo.

  3. Gracias Fernando, ha sido un placer ver a Prètre (cura en francés 😉 ) poniendo atención a lo que decías. Dan ganas de conocerlo!

    Y estupenda la síntesis sobre estilos de liderazgo de Blanchard. No lo conocía, y me ha sido muy útil.
    Saludos y a ver si nos vemos en el Hub Madrid.
    Sandra

  4. Conrado dice:

    Saludos queridos amigos, soy Conrado, su sitio está la verdad muy bueno y este consejo que han escrito me agrada verdaderamente bastante. Este complejo tema, debo manifestarles, es muy disputado puesto que hay tantas diversas opiniones como seres humanos existen en el planeta. ¿Cual es el mejor estilo de negocios? Yo verdaderamente no lo se. Sí se que me facinan los escritos de Michael Useem y los de Stephen Covey, pero no se manifestar cual es mejor entre todos. Me encantaría conocer la opinión al respecto de todos ustedes. Prontamente regresaré.

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